Encuentro de espiritualidad popular en Brochero

El 8 de septiembre se desarrolló en Villa Cura Brochero un encuentro de laicos sobre espiritualidad popular. Luego de una disertación a cargo del padre Enrique Bianchi, los representantes de distintas comunidades de la Diócesis reflexionaron sobre este modo de vivir la fe. Nuestro Obispo Ricardo, quién los convocó a este encuentro, dirigió un mensaje en el Santuario a todos los participantes.

Alrededor de 150 personas participaron del encuentro de formación laical en Villa Cura Brochero. El tema de reflexión fue la espiritualidad popular, un tema que está en sintonía con el camino pastoral que queremos transitar como iglesia diocesana a la luz de nuestro lema: “Con el gusto de ser pueblo, compartamos la alegría del evangelio”. Los participantes pertenecen a parroquias, capillas, colegios y movimientos de distintos puntos de la Diócesis, para tener idea de la variedad podemos nombrar algunos lugares: La Cumbre, Villa Dolores, La Argentina (departamento Minas), San José, Cruz del Eje, Villa Cura Brochero, Santo Domingo (departamento Cruz del Eje), San Marcos Sierras y La Paz (departamento San Javier). También enriquecía la diversidad de carismas y ministerios: catequistas, servidores de santuarios, miembros de consejos pastorales, docentes, ministros extraordinarios de la comunión, jóvenes, sacristanes, guías del Parque Temático “Brochero Santo”, diáconos permanentes, seminaristas y sacerdotes.

El encuentro comenzó con una conferencia en el salón “Mi Purísima” a cargo del padre Enrique Ciro Bianchi, de la Diócesis de San Nicolás de los Arroyos (Buenos Aires). El sacerdote es licenciado en teología dogmática por la Universidad Católica de Buenos Aires, desde hace varios años se dedica al estudio del cristianismo popular siguiendo las reflexiones del padre Rafael Tello. Luego se realizó un taller por grupos que compartieron sus experiencias de religiosidad popular en sus comunidades y plantearon algunas dudas al expositor. Alrededor del mediodía, todos los participantes se dirigieron en procesión hacia el santuario Nuestra Señora del Tránsito y Santo Cura Brochero, donde nuestro Obispo monseñor Ricardo les dirigió un mensaje y les impartió la bendición.

El padre Enrique los invitaba a ver esta espiritualidad como una auténtico modo de vivir la fe, que no hay que considerar como inferior, es el Espíritu Santo que actúa en el pueblo. Les decía: “Ante las expresiones de piedad popular tenemos que tener una actitud de respeto y deternos a pensar que el Espíritu Santo nos lleva a expresar así nuestra fe. Esa actitud nos hace levantar la mirada afuera de nuestro ‘corralito’. El Espíritu Santo es como la primavera que no prefiere el jardín y hace florecer en todos lados. Uno de los pecados nuestros, de los que nos sentimos llamados a trabajar en la evangelización, es el ‘ombliguismo’. Creemos que el modo en el que nosotros vivimos la fe es el único que está bien, y queremos que todos la vivamos así. Es imposible, el cristianismo no es monocultural, tiene muchos rostros, y tantas maneras de vivirlo como culturas existen. Tenemos que pensar la pastoral considerando que esto es una riqueza, que también nos da una forma nueva de concebir la comunidad como fermento en la masa, y no como un grupo donde debería entrar todo el pueblo”.

Al finalizar el encuentro, nuestro Obispo expresó su gratitud a todos los participantes y les recordó las palabras del papa emérito Benedicto XVI, hablando sobre espiritualidad popular: “Esta religiosidad se expresa también en la devoción a los santos con sus fiestas patronales, en el amor al Papa y a los demás pastores, en el amor a la Iglesia universal como gran familia de Dios que nunca puede ni debe dejar solos o en la miseria a sus propios hijos. Todo ello forma el gran mosaico de la religiosidad popular que es el precioso tesoro de la Iglesia católica en América Latina, y que ella debe proteger, promover y, en lo que fuera necesario, también purificar” (cf. Benedicto XVI, discurso en la sesión inaugural de la V Conferencia general del episcopado latinoamericano en Aparecida, Brasil. 13 de mayo de 2007).

Les decía monseñor Ricardo: “siempre hay que rescatar lo bueno que hay en cada cosa. Ustedes le han preguntado al padre que actitud tener ante las devociones populares como al Gauchito Gil o la Difunta Correa. Ahí también tenemos que rescatar lo bueno. Pensemos que la gente le pide a Dios confiando en la intercesión de alguien. Le pide a Dios. No podemos promover esa devoción, pero tampoco podemos dejar de rescatar lo auténtico que hay en esta expresión de fe, porque sino es como dice el dicho: ‘se lava al niño y se tira el agua y el niño'”.

“Vieron que hay espiritualidad de monjes, de matrimonios, presbiteral y también popular. Cada una de ellas es válida, y cada una de ellas debe ser purificada, a medida que madura. Lo importante es no llevarla al todo, sino respetando cada una. El cura Brochero supo mucho de comprender a su gente. Es unánime el testimonio de que nunca habló mal de sus feligreses. Los trataba con amabilidad y dulzura. Ese el modo de acercarnos a la espiritualidad popular, y a cualquier otro modo de espiritualidad, y también a aquellos que no entienden esto o tienen prejuicios, a todos tratarlos con amor. Quiera que nos llevemos dos frases hoy: Dios nos lleva por caminos diversos y el amor a los hermanos”. Finalizó el Obispo.

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